Revolución del euro digital: ¡Riesgo de explosión de costes para los bancos!
Un estudio de PwC advierte de los elevados costes para los bancos a la hora de introducir el euro digital, que podrían oscilar entre 18 y 30 mil millones de euros.
Revolución del euro digital: ¡Riesgo de explosión de costes para los bancos!
El debate sobre la introducción del euro digital está cobrando impulso después de que un estudio reciente de PwC predijera costes importantes para los bancos europeos. La investigación, realizada por encargo de las tres asociaciones europeas de crédito (ECSA), estima que el coste del cambio para los 19 bancos analizados supera los dos mil millones de euros. Esto sería sólo el comienzo, ya que el coste total para la zona del euro podría oscilar entre 18.000 y 30.000 millones de euros, según el escenario. T en línea informó.
Un objetivo central de la introducción del euro digital es poder competir en el mercado de pagos digitales con proveedores privados establecidos como PayPal, Mastercard y Visa. A pesar de estas ambiciones, muchos bancos y cajas de ahorros en Alemania critican esta introducción. La razón es la falta de claridad sobre los beneficios adicionales específicos del euro digital en comparación con los métodos de pago existentes, que ya cumplen altos requisitos en términos de velocidad y seguridad.
Costos y desafíos
La introducción de un sistema de pago paralelo conlleva el riesgo de costes y complejidad adicionales. Los principales generadores de costos para los bancos son las adaptaciones de las aplicaciones de banca móvil, las soluciones de banca web, las tarjetas de pago físicas y las terminales de pago. En particular, se estima que la adaptación de la infraestructura de cajeros automáticos costará una media de 9 millones de euros por banco. Los costos de personal también podrían ser significativos, ya que la introducción del euro digital podría retener a casi la mitad de los trabajadores calificados disponibles durante años.
Esta escasez de personal podría, a su vez, obstaculizar los procesos de innovación en las transacciones de pago, lo que sería problemático para los bancos y todo el sector financiero. BVR Destaca también que los sistemas actuales, como las transferencias en tiempo real, ya cubren los requisitos necesarios, por lo que la necesidad de un euro digital parece cuestionable.
En general, queda por ver si el panorama financiero europeo responderá a los desafíos que plantea la introducción del euro digital y cómo lo hará. No sólo los aspectos económicos sino también los tecnológicos son el centro de la discusión.