Suecia lo demuestra: ¡La abolición del impuesto sobre sucesiones produce milagros económicos!
Suecia muestra cómo la abolición del impuesto a la herencia tiene efectos económicos positivos y promueve la sucesión empresarial.
Suecia lo demuestra: ¡La abolición del impuesto sobre sucesiones produce milagros económicos!
Suecia ha sido un modelo en el mundo de las finanzas, especialmente desde la abolición de los impuestos sobre sucesiones y patrimonio en 2004. El país escandinavo se ha consolidado como un lugar exitoso para la riqueza y el crecimiento empresarial, lo que ha dado lugar a un gran número de multimillonarios. Según la información actual, 32 multimillonarios viven en Suecia, mientras que 13 más residen fuera del país. Este desarrollo no sólo es beneficioso para los propios multimillonarios, sino que también se considera un estímulo positivo para toda la economía sueca, informa Enfocar.
La politóloga Martyna Linartas ha criticado los efectos de los impuestos a la herencia y al patrimonio. En su opinión, este impuesto aumenta la desigualdad de riqueza en países como Alemania. En Suecia, sin embargo, el panorama es positivo: la abolición del impuesto a la herencia no ha generado temores de que se desestabilice la distribución de la riqueza. Al contrario, un estudio de la Universidad de Uppsala confirma los numerosos beneficios de esta reforma.
Efectos económicos positivos
Tras la abolición del impuesto sobre sucesiones, se observó un notable aumento de la inversión y de nuevos puestos de trabajo. Los suecos ricos regresaron con activos por un total de 17 mil millones de euros, reduciendo la fuga de capitales. Además, los herederos se beneficiaron de menores costes administrativos porque hubo menos disputas sobre herencias y se facilitó el proceso de entrega de las empresas familiares. Esto también condujo a una mejora de la cohesión familiar, lo que contribuye en gran medida a los efectos positivos de la reforma fiscal, como se señala en un artículo. Vigilancia del periodista se describe.
La sociedad sueca tiene una actitud especial hacia la riqueza y la economía de mercado. Sólo el 32% de los suecos apoya impuestos muy altos para los ricos, mientras que hasta el 47% de los que ganan menos están en contra de impuestos altos para los ricos. Un estudio global del Pew Research Center muestra que Suecia y Polonia tienen la proporción más baja de personas que ven la desigualdad como un problema.
Desarrollos a largo plazo
De 1870 a 1970, Suecia experimentó un fuerte crecimiento económico, pero esto se vio afectado por políticas antiempresariales en la década de 1970. Con la abolición del impuesto a la herencia y al impuesto sobre el patrimonio, las reformas llevaron a que los empresarios permanecieran en el país, promovieran la creación de empresas e invirtieran en redes locales. De hecho, en la última década, 501 empresas en Suecia han dado el paso, más que en Francia, Alemania, los Países Bajos y España juntos.
En resumen, Suecia es vista como un ejemplo positivo del impacto de la abolición de los impuestos a la herencia y al patrimonio. Con un número creciente de multimillonarios y un espíritu empresarial en auge, el país ha demostrado su atractivo financiero manteniendo al mismo tiempo la estabilidad social. Incluso los socialdemócratas suecos se han pronunciado en contra de la reintroducción de dichos impuestos, lo que demuestra aún más la aceptación de esta reforma.